• Fundacion Francisco Godia
  • Fundacion Francisco Godia
  • Fundacion Francisco Godia

Época del modernismo

El modernismo en su escenario

La pintura del modernismo en uno de sus espacios naturales: la arquitectura del Ensanche. En la colección de la Fundación Francisco Godia conviven las diferentes corrientes que confluyen en este movimiento: el realismo del siglo XIX, que trata de crear una ilusión de realidad, y las nuevas tendencias, que captan la belleza de las cosas sencillas y exploran los efectos de la luz, la vida mundana y elegante, y los marginados de la sociedad.



Ramon Casas Carbó
(Barcelona, 1866-1932)
En el hipódromo
ca. 1899-1901
Óleo sobre tela
152x200 cm
Ramon Casas introdujo en la pintura catalana la modernidad de París, con un estilo a medio camino entre el naturalismo y el expresionismo. Con el tiempo, devino el pintor de la vida elegante. La mujer tiene un papel principal en sus pinturas, un papel activo. Las pinceladas largas delicadas que enmarcan las figuras no impiden el acabado difuminado que caracteriza su estilo.

 

Santiago Rusiñol
(Barcelona, 1861 – Aranjuez, 1931)
Cantera de Montjuïc
1886-1887
Óleo sobre tela
97,5x130 cm
La estancia en París permitió a Rusiñol entrar en contacto con las nuevas tendencias del arte moderno. Cualquier rincón falto de belleza convencional podía transformarse en tema pictórico si el artista sabía extraer de él los valores plásticos. En el caso de la cantera de Montjuic, Rusiñol transforma el paisaje prosaico en un estallido de luz y color.

 

Isidre Nonell
(Barcelona, 1872-1911)
La viuda
1904-1905
Óleo sobre tela
79x64 cm
Nonell es el artista de las gitanas, los mendigos y los marginados, que retrata con oscura melancolía. Al principio de su carrera practicó, sobretodo, el dibujo al natural. Más adelante, se lanzó de lleno en la pintura. Desarrolló un expresionismo personal, de pinceladas violentas, curvas y nerviosamente repetidas.